Villa Esmeralda – Italia
Foto: Thomas Pagani
Enclavada en un promontorio rocoso de Argentario, en la costa toscana, una residencia de los años cincuenta renace gracias a un proyecto de rehabilitación firmado por Pierattelli Architetture. La villa, de 450 m² y una de las pocas propiedades de la costa toscana con acceso directo al mar, se desarrolla en tres niveles articulados mediante terrazas.
El proyecto conserva la identidad original del edificio y reinterpreta sus formas y volúmenes para reforzar su vínculo con el paisaje y ampliar la conexión visual con el Mediterráneo. Nuevas aperturas y una reorganización de los espacios interiores favorecen la fluidez entre las estancias y potencian el diálogo entre la arquitectura y el horizonte marino.
«Queríamos transmitir la sensación de estar a bordo de un yate, en un diálogo constante con el horizonte marino», explica Andrea Pierattelli, socio del estudio. «Desde algunas zonas de la casa, la mirada solo encuentra el mar, reforzando la percepción de estar suspendidos sobre el agua».
El corazón de la villa es la zona de estar de la planta inferior, donde el salón, la cocina y el comedor se abren al mar a través de amplios ventanales. La luz natural y el paisaje se convierten en elementos esenciales del espacio habitable, creando una continuidad fluida entre interior y exterior.
En el exterior, las terrazas siguen el perfil del promontorio y se articulan en una secuencia de espacios panorámicos concebidos para acompañar los distintos momentos del día. La piscina infinita constituye el punto focal del conjunto, junto a zonas dedicadas al descanso, la convivencia y la vida al aire libre.
En este entorno, las colecciones outdoor de RODA se integran de forma natural en el proyecto, creando continuidad visual y funcional entre las distintas áreas. Materiales, proporciones y tonalidades dialogan con la piedra, la vegetación y el horizonte marino, en un equilibrio discreto que realza la belleza del paisaje mediterráneo.